lunes, 22 de diciembre de 2008

Lecciones de vidA

Alguna vez pasé por alguna calle de una ciudad sin nombre, atónita vi que vendían las golosinas que no probaba desde mi infancia: GOMITAS CON FORMA DE OSITO. Justo llevaba el dinero y las compré, abrí con codicia el paquete y tomé entre mis torpes dedos una criaturita roja que temblaba como un flan, seductora y repulsiva.
Cuando, PAF! que se aparece una señora y me pide una moneda. Yo, por desgracia, ya había gastado mi capital en mis osos. Pero, entonces, ella mira con inmensa alegria el pequeño paquete entre mis manos, paquete que yo le entrego no sin inmenso pesar y sin gritarme a mis adentros -Desgraciada!-.
Acto seguido, ella sigue su camino y yo me quedo ahí pensando en lo lerda que soy, pero estoy contenta, algo bueno se hizo, en cierta forma recibí mi gomita metafísica.
Este blog contiene momentos etéreos que me rellenaron el alma como esa gomita y que quiero compartir en un anónimo. los lean o no, me descargan el alma.
Aunque ahora siempre que compro gomitas, las llevo escondidas en mis bolsillos. Heaven can wait.

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